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Posted on 27 Ene 2017 in Tu Blog | 1 comment

MI PESADILLA

MI PESADILLA

A mis 24 años, y después de estar enferma desde los 13 años; de hospital en hospital y de tratamiento en tratamiento, pensaba que no me podía pasar nada más, que la vida no me trataría aún peor. No sabía lo que me esperaba.

En Julio del 2015 cuando mis síntomas eran ya más que evidentes, me notaba rara, me faltaba el aire no podía realizar movimientos comúnes porque me ahogaba. Subir cuestas y escaleras para mí se había convertido en un infierno, no podía.

Recuerdo que me encontraba más hinchada y mis amigas me decían que tenía que ponerme en forma que me ahogaba muy fácil.

El 5 de Agosto me faltó el aire por completo, me llevaron a urgencias y no entendía que pasaba eran pruebas y más pruebas, hasta que la última lo confirmaba tenía TEP (tromboembolismo pulmonar). Mi pulmón derecho no funcionaba y el izquierdo solo estaba al 40%. No entendía lo que pasaba ni lo que tenía, nunca me puse a pensar en lo grave que estaba.

Terminé en la UCI sin poder moverme de la cama en reposo absoluto, allí confirmaron con un ecocardiograma, que tenía otro trombo en el ventrículo derecho del corazón más que evidente. Pensaba que era como otras veces tratamiento y casa pero pasaron los días y un día vino a hablar conmigo un médico me dijo que era cirujano que me tenía que operar que mi vida corría mucho peligro. Mis miedos se llegaron a apoderar de mi, nunca había sentido tanto miedo e incertidumbre y no me quedaba otra que tirar hacia delante como siempre había hecho.

Todo fue bastante bien y yo veía que mi pesadilla iba llegando a su fin. Hasta que se acercó a mi box el cardiólogo , me dijo que estaban buscando el mejor cirujano especialista en trombos en los pulmones y que me tendrían que trasladar para volver a someterme a otra operación que allí no podían hacer nada por mí.

El 21 de Agosto llegué a Madrid, todo era vuelta a empezar, pruebas, más y más médicos. Mis miedos volvían ha acecharme, entré en un bucle que temía por mi vida y me negaba a operarme. Y no había otra opción era sí o sí, cada día era más dependiente del oxígeno, no podía ni peinarme porque mi corazón sufría en el más mínimo movimiento. Hablaron conmigo y por fin pusieron nombre a lo que tenía era Hipertensión pulmonar, me quedé a cuadros, nunca había escuchado esa enfermedad ni sabía de lo que trataba pero empecé a darme cuenta que no me podía negar. Accedí a la operación. Fueron días muy difíciles y duros después de la intervención. Dos meses durmiendo boca arriba, sin poder valerme por mi misma y dependiendo de otra persona.

Pero todo pasó, cada día estaba más contenta de haberme sometido a la operación. Día a día me sentía más fuerte, podía subir cuestas sin ahogarme, mis labios y mis parpados dejaron de ser azules y estaban en su tono normal. A los seis meses de la operación, mi salud se volvía a resentir volvió a darme un nuevo episodio de trombo esta vez en los intestinos, como consecuencia me restringieron dos metros de intestinos delgado, con tan mala suerte de que un nuevo trombo fue hasta mi pulmón, haciendo mi enfermedad otra vez visible, esta vez para quedarse y volviéndome otra vez dependiente del oxígeno y con medicación.

Vivir con Hpertensión Pulmonar en cualquiera de sus afecciones no es nada fácil porque es una discapacidad que a simple vista no se ve pero es más que evidente nos falta el aire para vivir. Y con esto quiero dar las gracias a todos los enfermer@s y doctores de la UCI del Hospital Virgen de las Nieves de Granada y a la supervisora María José por cuidarme y por hacerme sentir como en casa. Y a todo el cuadro de médicos de la Unidad  hipertensión pulmonar del 12 de Octubre de Madrid. Y a mi familia por luchar junto a mí sin dejarme caer. ¡GRACIAS!

Rocio

1 Comment

  1. Orgulloso de mi sobrina rocio sabes que toda tu familia estará en la lucha junto ahí muchos besos mi heidi.

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